Quizás sean reales estos personajes, quizás inventados. Si el trabajo de escribir es mentir un poco; un trabajo inventado. ¿Existe la mentira? ¿O existe tu verdad? Y existen las versiones.
No me sentía bien como para quedarme más pero me hubiera quedado hasta que decidieses partir. Así siempre, con tu abuela y con tu mamá; acompañando. Al hombre se lo deja solo. Ay, chicos abandonados.
Y las presencias que son tan o más dañinas que cierto abandono. Estar; pero violentamente.
La ví venía caminando lento mientras observaba la acera que daba hasta la esquina, ¿lento? pero firme, podría afirmar incluso que quizás levitaba y más que caminar, se deslizaba.
Su todo, abuela, su manera de hablar, la presencia y hasta las expresiones, me hicieron acordar y recordar (porque a veces algunas memorias pueden ser ocupadas por nuevos recuerdos) a la voz de Fausta.
